Hvar – el destino náutico ideal durante más de 2400 años

Hvar – el destino náutico ideal durante más de 2400 años

El lugar de navegación a vela más antiguo de Croacia

Junto con Dubrovnik, el lugar más popular donde se hospedan numerosos navegantes es Hvar, la isla del sol, de maravillosas playas, de excelentes restaurantes y de tranquilas calas. En resúmen, una de las islas más bonitas del mundo.

 

Además de la ciudad de Hvar, un excelente destino náutico desde hace más de 2400 años es la ciudad de Stari Grad. Se puede decir libremente que Stori Grod, como lo pronunican los locales, es la primera ciudad donde se navegaba a vela en Croacia. La razón es su larga bahía que entra en el corazón de esta pequeña ciudad como una espada. La bahía de unas millas de largo es una de las bahías naturales más seguras del Adriático. Con su forma de letra V ofrece protección de todos los vientos excepto el viento de noroeste, y precisamente por ese viento ganó el estatus de culto entre los navegantes. El viento mistral que empieza a soplar un poco antes del mediodía y va ganando fuerza hasta la puesta del sol cuando se apaga por completo, es el carburante para los navegantes a vela, y los que hacen windsurf y kitesurf. Es fácil reconocerlos porque llevan la sonrisa más grande en el mundo.

 

Mistral es conocido como el buen viento de verano que sopla de manera uniforme y tiene una dirección estable. Y encaja perfectamente en la imagen de Stari Grad y sus milenarias casas adormecidas.

La bahía de Stari Grad empieza con la península de Kabal en cuya entrada se encuentra una roca de 80 metros de altura. Al sudeste de la popa de su barco queda Brusje, tierra estéril mechada con los campos de lavanda. Para los navegantes que alquilen algún tipo de transporte terrestre es recomendable subir hasta la cima y parar en el precioso mirador desde el cual se ve que la península de Kabal tiene la forma de los dedos de una mano. Como si la naturaleza misma quería «chocarse los cinco» por esta creación superior.

La bahía de Stari Grad está repleta de lugares que tienen un estatus de culto entre los navegantes y, aún más importante, les brindan seguridad durante el anclaje.

La primera bahía en la ladera norte es la más grande. Se llama puerto Tiha. Está compuesto por siete calas, las del norte están protegidas de todos los vientos, las del oeste no están seguras cuando sopla el viento jugo (siroco), y la cala de Hobonj en el este no está segura cuando sopla el viento lebeche, localmente llamado lebićada. Una información útil es que durante el verano ahí está abierto el restaurante donde los navegantes se pueden relajar. Rumbo a Stari Grad, después de dejar el puerto Tiha detrás de su popa, se encuentra Zavala. Esta cala espaciosa y bastante profunda tiene lugar para fondear, en el verano también cuenta con un restaurante abierto y por su posición durante el verano el sol llega a ella hasta las horas de la noche. Justo antes de entrar en Stari Grad vale mencionar Arkada que también ofrece un lugar tranquilo para fondear y hay un complejo hotelero cerca. El transporte hasta la ciudad se puede hacer también en barcos taxi.

 

Las calas en la ladera meridional de la «caja fuerte» náutica de Stari Grad son más pequeñas y más íntimas. La primera es Gračišće que cuenta con una maravillosa playa cubierta de canto rodado y un muelle al que se puede atracar con un bote enrollable y pasar el día en la playa a la sombra del espeso bosque de pinos escuchando el sonido de los grillos. Cabe mencionar Maslinica, la única playa de arena en la cala que será interesante para los navegantes que navegan con niños. Cabe destacar que la mayoría de las calas de la ladera sur en las horas de la tarde tienen mucha sombra y por eso son adecuadas para personas que no quieran asarse al sol.

 

Si quiere pasar la noche en la ciudad, Stari Grad tiene muchos lugares para amarrarse y también es posible fondear en el medio de la bahía. En los últimos años ha crecido el número de los navegantes que llegan aquí porque hay más que suficiente espacio para todos, y el puerto está especialmente lleno en los días cuando se anuncia la tormenta. Entonces es lo mejor pasar el día en uno de los mejores refugios naturales en el Adriático y esperar a que el tiempo se tranquilice.

Vjeko Begović

Stari Grad tiene mucho para ofrecer en tierra firme también. El paseo por las pintorescas callejuelas le volverá a otros tiempos. Y cuando el mistral se levante de nuevo, es el momento de levantar la vela. Como hacían los viejos romanos.