Krka / Skradin / Lago de Prokljan

Krka / Skradin / Lago de Prokljan

El inclemente paisaje del interior de Šibenik al pie de la más alta montaña de Croacia, Dinara, esconde dentro de una cascada de veinte metros el manantial del río Krka, uno de los ríos kársticos más atractivos. La cercanía de la encantadora ciudad de Skradin ubicada en la desembocadura del Krka y de la ciudad de Šibenik, que está viviendo su renacimiento turístico, hacen que este río sea ideal para una excursión de un día al reino de las formas de travertino, de grandes y ruidosas cascadas, pero también de un paisaje fuera de lo común creado gracias a la fuerza del agua.

 

En los primeros kilómetros a este río se le suman cinco afluentes menores, con los cuales atraviesa los campos fértiles y luego, ni bien pasa el lago de Brljan el Krka empieza a esculpir el escueto paisaje calcáreo. A pesar de que la mayor parte de este río se encuentra protegido como Parque Nacional de Krka donde el kayaking no está permitido, la mejor excursión con remo es desde Skradin por el maravilloso lago de Prokljan donde la fría agua de Krka se mezcla con el mar. Puede bajar tranquilamente hasta Šibenik, pero antes puede tomar un baño en la playa de Bilica y disfrutar de alguna de las especialidades locales, como las anguilas pescadas en la cercanía.

Ivo Biočina

La especificidad del Parque Nacional de Krka es la posibilidad de explorar cada rincón mediante los senderos y rutas ciclistas que le darán la oportunidad de conocer el monasterio de Visovac en el medio del lago de Visovac, el campamento romano Burnum o las fortalezas medievales arriba del Krka.

Los senderos marcados le llevarán al lado de los molinos de agua renovados que le darán la oportunidad de conocer la herencia etnográfica de la zona, como también la forma original de moler los cereales.

 

Krka abunda en barreras de travertino y maravillosos saltos, entre los que se destaca Skradinski buk. Aunque no es el más alto, es uno de los más espectaculares, porque sus ochocientos metros de largo y más de cuarenta metros de alto no dejan a nadie indiferente, y luego, si quiere, puede visitar los otros seis saltos. Si todavía no cumplió con su dosis de remo, las agencias aledañas le llevarán a las maravillosas aguas de Krupa y Zrmanja. Y así, remando en silencio, seguramente se preguntara cómo es posible que haya tanta belleza en un lugar tan pequeño y cómo es posible que usted se encuentre en el lugar correcto y en el momento correcto.